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La fuerza motriz de las bibliotecas Riecken son las juntas directivas, los bibliotecarios y los voluntarios locales, a quienes la Fundación apoya con recursos, capacitación y programas de liderazgo. El resultado es la formación de líderes comunitarios y de personas capaces de resolver problemas de manera creativa. Las juntas directivas elaboran los objetivos institucionales, realizan elecciones y determinan las políticas de la biblioteca. También se capacitan en la gestión de recursos financieros, se foguean hablando en público, perfeccionan su capacidad de negociación y aprenden el valor del trabajo conjunto. En Honduras, país donde no existe la bibliotecología como carrera, la labor de la Fundación ha abierto nuevos caminos de desarrollo profesional.
Nuestros bibliotecarios reciben una intensa formación profesional en la cual, además de capacitarse en programas infantiles y de extensión, aprenden a anticiparse a las necesidades de los usuarios de sus bibliotecas. El resultado es que las bibliotecas Riecken son lugares plenos de gente, colores, sonidos y acción. Los voluntarios, por su parte, cumplen una función vital como promotores de lectura, profesores y facilitadores. Su estrategia es la capacitación entre ellos mismos.
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